jueves, 29 de diciembre de 2016

Querida yo del futuro.

Aqui acaba un año más, quién diría que este año me habría hecho aprender tanto. Espero que todo lo aprendido te haya ayudado en el futuro.
Espero que hayas alcanzado tu sueño y te hayas propuesto una nueva meta.
Espero que te hayas enamorado una y mil veces y arrepentido de haberlo hecho novecientas, porque en eso consiste, caer hasta encontrar a alguien que te cure las heridas. Y , también, espero que te acuerdes de cada uno de ellos porque el olvido no es la solución.
Espero que hayas dejado de ser tan borde y hayas empezado a sonreir ante tanta mierda.
Espero que te sobre amor propio, que te quieras y que seas más tuya que nunca.
Espero que te hayan dejado de importar todos los comentarios absurdos que la gente te diga.
Espero que estés trabajando, feliz, que te guste lo que hagas, que ayudes a gente.
No te olvides de ayudar a papá y mamá, ellos estuvieron ahi cuando estuvimos enfermas, debemos devolverselo cuando nos necesiten.
Espero que sigas yendo de compras con Marta, que os hagáis regalos y sigais hablando con la misma confianza que ahora.
Querida yo del futuro... no cambies, mejora.
Eres preciosa, si nadie te lo dice, dilo tú misma: soy preciosa.
Suerte, nos veremos pronto.

martes, 29 de noviembre de 2016

No sé pasar un día sin beber café.
No sé no contagiarme la risa cuando oigo a un niño reir.
No sé planchar.
No sé cuál es la mejor televisión del mercado, ni el mejor móvil, ni ordenador.
No sé nada de tecnología.
No sé dejar de sonreir cuando me han dicho una buena noticia.
No sé bailar.
No sé salir bien en las fotos.
No sé cantar.
No sé dejar de ser ridícula cuando salgo con mis amigas.
No sé ver una película de miedo sin agarrar de la mano a alguien.
No sé discutir.
No sé seguir las modas.
No sé nada de derecho.
No sé estudiar.
No sé ligar en una discoteca.
No sé cómo no pasarse con las copas.
No sé olvidar momentos (o personas) que durante un tiempo me hicieron feliz.
No sé escuchar una canción pegadiza y no tararearla.
No sé aprender a quererme.
No sé no mirar los labios cuando tengo ganas de besarlos.
No sé besar.
No sé salir de casa sin colonia.
No sé entrarle a un chico.
No sé mentir.
No sé exteriorizar mis sentimientos.
No sé demasiadas cosas sobre mi vida.

Pero por ti...
                            lo aprendería todo.

martes, 15 de noviembre de 2016

Yo nunca he sabido escribir.
He vomitado sentimientos en forma de versos,
buscando un mínimo de cordura
que yo no poseo.
Tampoco he aprendido a vivir,
a vivir en brazos ajenos,
ni a llamarlos 'hogar'.

Hay muchas cosas que se me pasan por alto,
como la sonrisa de ese chico de la cafeteria,
mientras yo pensaba en ti,
o la mirada de mi amiga diciendome
'eh, esta es tu noche, sácale a bailar'.

Aun me queda mucho por conocer,
por conocerme,
por conocerte.
Saber si eres de los que sonrie en mitad de un beso
o de los que mira a los ojos
segundos después de darlo.
O de esos que besan con los ojos abiertos y el corazón cerrado.

Si eres de los que rien cuando recuerda la noche más ridícula de su vida.

O si eres, como yo, de los que se quedan mirando a un punto fijo,
soñando con los ojos abiertos.
Nos llaman utópicos,
pero prefiero soñadores.

No sé cómo elegir el camino correcto,
no sé cómo escribir,
no sé cómo es vivir,
no sé cómo eres, ni sé cómo soy.

Pero a esta locura de versos,
palabras, sílabas o sonidos,
los he llamado vida,
porque es lo más cercano que voy a estar de saberlo.

martes, 1 de noviembre de 2016

Todo son risas hasta que ves como le agarran el culo de la misma forma que lo hacías tú.

Todo son risas hasta que te das cuenta de como le cogen la cara para, seguidamente, guiarla hacia el pelo y darle un abrazo de esos que nunca acaban,
de esos que reconstruyen Roma
y las ruinas del pecho.

Todo son risas hasta que le ves sonriendo por una de sus bromas,
y nadie sabe que, en realidad, sonrie observando su boca,
sus comisuras giradas hacia arriba que le contagian las ganas de vivir.

Todo son risas hasta que le ves mirarla con la misma ilusión
que un niño mira a su madre después de la guardería.

Todo son risas hasta que le ves feliz con 'otra'.

Todo son risas hasta que te das cuenta de que ya no tienes cabida en su vida,
que la ha reconstruido
cuando tú aún te estás levantando.

Todo son risas hasta que te das cuenta de que ya te ha olvidado,
que debes apagar la luz, cerrar la puerta y lanzar la llave por el puente.
Debes abandonar el campo de batalla,
con el único pensamiento:
"sigue adelante".

sábado, 15 de octubre de 2016

Nos equivocamos desde el primer beso
y, aún asi, luchamos por un segundo.
Nos desnudamos a contrarreloj,
como si el tiempo fuese nuestra pareja,
esperándonos en casa
y nosotros amantes del amor expréss,
enloqueciendo en un motel.
Tú deseoso de quitarme el vestido.
Yo deseante de desnudarte el alma.
Nosotros tan guitarristas en espaldas ajenas tocándolas al ritmo de un blues.

Pero todo esto, ya no es más que un recuerdo melancólico,
convertido en un frío personificado.
Nosotros que éramos tan cuerdos sin querer ataduras, o eso se suponía.
Acabamos: yo queriendo anclarme a tu figura,
mientras tú te anclabas a bares y discotecas.
Ambos acabamos enganchados.
Yo a tu recuerdo.
Tú a los culos de todas las tías que pasaban por tu lado.

Y aunque aún no le hemos puesto punto y final, cariño, te digo adiós.
Adiós, porque yo no soy una más,
yo no soy como las chicas del bar.
Adiós, ojalá no vuelvas
si no es para quedarte.

domingo, 2 de octubre de 2016


Me encanta la vida, tengo unas ganas de vivir que no me caben en el pecho.
Intento ser feliz a pesar de ser tan sentimental y sentir el doble, tanto lo bueno como lo malo.
No me van los rollos de una noche, ni los "hoy te beso, pero mañana no te conozco".
Me encanta ponerme romántica por las noches y decir al chico que hipotéticamente me gusta todas las virtudes que le encuentro. Me encanta acariciarle el pelo mientras duerme apoyado en mis piernas y darle un beso para despertarle. Odio ser empalagosa, pero me encanta el amor. Me encanta besar y reir en mitad de un beso. Me gusta acariciarle la cara y seguidamente besarla. Que soy romántica, sentimental, "ñoña" y ojalá encontrar a alguien que sea igual.
Me encanta la compañía de alguien especial.
Me gusta idealizar planes y hacerlos realidad en un ataque de locura.
Me gustan, adoro, los recitales de poesía.
Me gustan los paseos por Madrid.
Me gustan los atardeceres.
Me gusta reir.
Y tal vez, mi forma de vivir la vida al máximo no coincida contigo. Que a mi no me hace falta enrollarme con 100 chicos para sentir que vivo la vida, no me hace falta pasar de todo, no me hace falta salir en cada fiesta que haya, no me hace falta beber, no me hace falta salir todos y cada uno de los días de la semana. Vivo la vida al máximo porque disfruto lo que hago, porque amo quien soy. Amo buscar a alguien especial, amo equivocarme, amo salir con mis amigos y poder ir de fiesta o sentarnos en un parque a comer y leer poesía, amo ser diferente, amo ser yo.
Y, por ti, estuve apunto de cambiar.
Deseé sentir de otra manera para que me quisieras, para ser tu "tipo ideal".
Pero se acabó, esta soy yo.
La chica romántica, la chica loca, la chica fiestera, la chica poeta, yo.

lunes, 26 de septiembre de 2016


He visto a un suicida prendado de un puente aunque este fuera su perdición.
He contemplado personas enamoradas de la muerte.
He visto personas encandiladas por pastillas solo por sentir un mínimo de felicidad que les haga desprenderse de la realidad.
He conocido personas que se venden por el simple y mero hecho de que la vida no la trata como debería.
He visto personas que matarían por un simple grano de arroz y, también, a gente alzando la vista por creerse 'superior'.
He tratado con personas que se quejaban por no tener un bien material, sin darse cuenta de que les faltaba un valor moral más importante.
He visto a gente creyendo en el amor de una noche en un bar mientras su pareja les espera en casa.
He conocido la realidad.
La realidad de una guerra cuyos sobrevivientes los matamos con indiferencia.
He conocido la realidad y ahora entiendo por qué hay tanto soñador que se tapa los ojos.
Cómo no lo van a hacer si hay gente que se queja porque su tecnología es la penúltima del mercado mientras niega una pequeña ayuda a las personas más humildes.
Cómo no lo van a hacer si han visto una frontera cerrada que no ayuda a personas que huyen de la guerra.
Cómo no lo van a hacer si a diario ven que es más importante una religión, una raza o un partido político que una persona en sí. Con defectos y virtudes.
Cómo no lo van a hacer si ahora la educación se basa en un sistema donde no importa aprender, importa aprobar, sacar un número mayor a 5.
He conocido la realidad y no me puedo asquear más de lo que hemos conseguido. Todos y cada uno de nosotros.
Por no poner nuestro grano de arena, por no prestar una mano por miedo a que nos cojan el brazo.
Pues yo, amigos, estoy cansada.
Toma mi mano si necesitas ayuda.
Toma toda mi comida si necesitas comer.
Toma toda mi agua si necesitas beber.
Toma toda mi ayuda si quieres aprender.
Te lo ofrezco todo.
Te ofrezco mi grano de arena.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Tenías el poder y el control sobre mi estado de ánimo.
Tenias las cuerdas de la marioneta de mi vida.
Tenías mi plena confianza depositada con un lazo rojo.
Tenías mi fuerza y mis ganas de seguir adelante.
Guardaste mis 'no puedo' en un cajón bajo llave y abriste el baúl de 'vas a conseguirlo'.
Conseguiste que volviera a vivir los cumpleaños con ganas "no eres un año más viejo, eres un año más sabio".
Conseguiste que me aceptara, oiste por primera vez de mis labios un 'hoy me siento guapa', algo que nadie me habia oido antes.
Conseguiste que me volviera a abrir a la gente, yo, que nunca cedo mis pensamientos a nadie que no sea mi almohada.

Y confié.
Cerré los ojos.
Me dejé caer.

Al vacio.

Pero tú... no estabas ahi para recogerme.

martes, 30 de agosto de 2016

Mi vida, mis cambios...

¿Recuerdas la chica que nunca levantaba la mano en clase? Esa que intentaba pasar desapercibida... esa niña que intentaba no enseñar ni un centímetro de su cuerpo porque se avergonzaba o simplemente porque su cuerpo se había convertido en una cárcel para ella. La chica demasiado delgada, la chica "plana", la chica de las gafas y las trenzas hacia un lado, la chica tímida/ vergonzosa, la miedosa... ¿La recuerdas?
Ella ha crecido, se ha empezado a querer a si misma y a estar orgullosa de sus complejos. Ha dejado de sufrir por no estar lo suficientemente delgada ni por cumplir los cánones de belleza impuestos por la sociedad, que no, que no le ha dejado de importar su físico pero se quiere tal y como es y está más guapa que nunca. Ahora, no le importa enseñar su cuerpo, es libre, sabe que no tiene cuerpo de infarto, ni 'piernas de taquicardia'  pero se ha dado cuenta de lo bonita que es por dentro y por fuera, que ni la primavera de Neruda son comparables con ella. Que la confianza aun no la maneja, pero quiere hacerlo.
Hace lo que le da la gana, vive, rie como si no hubiera mañana, no tiene límites, baila pensando "¡qué viva el ridiculo!", se divierte, disfruta como si el mundo se acabara el mismo día...
Sigue teniendo defectos, inseguridades y miedos pero qué jodidamente aburrido sería el mundo sin ellos.
Y sé que esto carece de sentido,  de lógica, que no tiene ni pies ni cabeza, pero esto es mi vida, mis cambios, mis mejoras.
Soy yo abriendome, por primera vez, al mundo para dejarle un mensaje bien claro: "He empezado a quererme y pisar fuerte, no te asustes, pero voy a comerte".

miércoles, 8 de junio de 2016

No, no te he olvidado.
No olvido tu risa.
No olvido tu forma de alegrarte por todo.
No olvido cómo levantabas una ceja y la otra no.
No olvido cómo me guiñabas el ojo, porque era tu niña, y porque para ti era preciosa.
No olvido tu forma de hacer reir a todo el mundo.
No olvido cómo me aplaudias cuando te enseñaba lo que hacía en las clases de baile.
No olvido tu instinto protector.
No te olvido a ti antes de que esa enfermedad te cambiase, hiciera que te olvidaras de todo y acabase contigo.
No olvido las mañanas que me levantaba y te veia en el patio, con el perro.
No olvido tu pasión por los animales.
No olvido tu serie favorita que echaban todos los días antes de comer y las veces que yo la vi contigo.
No olvido cuando preguntabas a mi hermana que cuándo iba a ser médico.
No olvido cuando me animabas a ser policia.
No te olvido, abuelo, recuérdame tú a mi, por favor.
Este año me has visto caer, me has visto llorar, me has visto darme por vencida ante tantas injusticias provocadas por la vida.
Me has visto en mis peores momentos.
Pero tranquilo, me toca levantarme, alzar la cabeza y seguir pa'lante.
Recuerda que sigo siendo tu niña.
Recuerda que sigo siendo preciosa.
Recuerda a la niña que veía contigo Walker pensando que algún día ella sería tan fuerte como él.
Recuerda a la niña risueña con las ganas de comerse el mundo sin pensar que el mundo pudiera cambiar las tornas.
Recuérdame.
Recuerda que te quiero.

martes, 10 de mayo de 2016

Estamos tan obsesionados con nosotros mismos que olvidamos los pequeños detalles que nos rodean. Aquellos mínimos detalles que nadie valora.
Vamos por la calle en nuestro mundo, cascos puestos y diez ventanas de "whatsapp" .
Nos encerramos diciendo que la vida es una mierda y el mundo da asco.
Y no nos damos cuenta de que el hijo de la vecina ha dicho su primera palabra.
El autobusero ha cambiado su perfume y se ha arreglado un poco más, que posiblemente en su mente esté la frase "Hoy es mi día".
La profesora de matemáticas se ha maquillado, se ha pintado los ojos y hoy sonrie un poco más. Hoy se ve guapa.
El conserje abre la puerta con una sonrisa de oreja a oreja porque por fin algo le sale bien.
La chica que corre siempre frente tu casa, ahora va a acompañada y se rie de sus chistes malos. Quién sabe si no es el amor de su vida.
Nadie se da cuenta de que los niños del parque están experimentando su primer amor, están felices por cogerse la mano y nerviosos por si alguien les "pilla".
No te has fijado en la chica del supermercado que quiere dejar marca por donde pasa y camina con la cabeza alta.
¿Viste la sonrisa de una mujer al saber que va a ser madre por primera vez? Ese pequeño instante en el que las lágrimas amenazan con salir de sus ojos formando cascadas pero sonríe. Nada puede estropearle ese momento.
¿Te fijaste en el chico de la camiseta a rayas? Ese que lleva enamorado de una misma chica un año pero aún no ha tenido la valentía suficiente de robarle un beso y pedirle que, por favor, se quede con él esta noche.

Vosotros seguid con el whatsapp, seguid dejando que la tecnología consuma vuestra vida. Yo, mientras, disfrutaré de estos pequeños detalles que te da la vida y te hace ilusionarte pensando que aún queda un poco de esperanza en ese mundo frío y sin sentimientos.
Yo, mientras, seguiré enamorandome de la vida.

viernes, 6 de mayo de 2016

Desde que me fui dicen que perdiste la suerte,
cambiaste de rumbo y comenzaste a caminar hacia ningun sitio.
Dicen que desde que me marché, cerraste tu corazón y abriste la cama a chicas de bares.
Dicen, corren rumores, que desde que decidí centrarme en mi, tú también lo hiciste. Que me recuerdas en cada parque, en cada sonrisa y risa de niño. Dicen que me echas de menos, que no eres el mismo desde que yo no estoy.
Comentan por ahi, que desde que desaparecí , tus ganas de sonreir lo hicieron también. Tal vez, porque la causa de tus sonrisas se marchó y comenzó una vida sin ti.
Susurran, el viento y las ramas de los árboles que desde que yo no estoy no has querido bajar al puente ni has querido caminar por el jardin porque dices que te recuerda mucho a mi.
Querido, ojalá hubieras hecho todo eso... cuando aún estaba. Ojalá hubieras apreciado mi estúpida forma de hacerte sonreir, mi forma de guiarte y mantenerte a mi lado a pesar de cada tormenta y golpe.
Ojalá te hubieras dado cuenta de que era yo la que te mantenía a flote, aunque me estuviera ahogando.
Ojalá, mi amor, me hubieras apreciado
sin haberme perdido.

domingo, 27 de marzo de 2016

¿Qué se supone que se debe hacer cuando has perdido la fe en ti?
¿Cuando la vida que tenías perfectamente planificada, al detalle, se va destruyendo?
¿Cuando todos tus planes se tuercen y la única culpable eres tú?
¿Qué se supone que debo hacer?
¿Correr?
¿Sentarme y llorar?
Porque os juro que luchar más, no puedo.
¿Y cuando las personas que más te apoyaban dejan de tener confianza en ti, entonces qué haces?
Huyo, salgo corriendo intentando no arrasar todo a mi paso.
Aunque parece imposible.
Me largo, no tengo nada que perder (ya lo perdí todo)
¿Qué pasa cuándo la persona de la que estás enamorada te cuenta las aventuras que tiene con diferentes chicas y que ninguna eres tú?
¿Qué pasa cuando estás tan agotada, tan harta, de que todo te salga mal?
Y llega un momento del camino que de tanto correr, una se cansa. Y cae. Y se raspa las rodillas como cuando era pequeña, pero ahora sangran más.
Y me caigo.
Y lloro.
Y maldigo la suerte.

sábado, 19 de marzo de 2016

Los nervios han vuelto.
La piel de gallina y los pelos de punta.
Y mi miedo, con ellos.
No puedo permitirme más dolor.
Recuerdo la última vez que llegaste, me destrozaste el corazón y te fuiste.
Y vuelvo a sentir(te).
Como me erizas la piel con mirarme,
como me provocas una sonrisa cada vez que te ries,
como me miras a los ojos cuando ves que algo no está bien.
Vuelvo a sentir las manos temblando cada vez que te acercas.
Te siento.
Lo siento.
No puedo volver a enamorarme de ti, mi corazón me pide que no vuelvas.
Pero mi cuerpo se acerca a ti.
La razón me dice que pare.
No la escucho.
Te beso.
Estoy tan asustada. Pero tengo tantas ganas.
Necesito que me cojas de la mano y me digas lo que necesito oir.
"Te quiero, no pienso dejarte ir"
Necesito que me beses
o me alejes.
Déjame antes de que mi corazón se ilusione con tu vuelta, te dé la llave y vuelvas a poner patas arriba mi vida.
Necesito que te acerques y me digas qué hacer.
Si cogemos el siguiente tren y nos perdemos, o lo dejo ir, contigo dentro.

domingo, 28 de febrero de 2016

Perder por miedo a arriesgar.
Perderle por miedo a decir todo lo que sientes.
Perderle.
Perdernos.
Apartarnos, sin querer, rápido.
Como cuando arrancas una tirita con los ojos cerrados creyendo que asi dolerá menos.
Y qué mentira...
Cerrar los ojos y mirar a otro lado, no nos ayuda en absoluto.
Hace que todo nuestro mundo caiga, a sus pies.
Y es que, si no nos lanzamos al vacio esperando que alguien nos agarre de la mano.
Si no nos metemos en el laberinto con la esperanza de que alguien nos busque (aunque no nos encuentre).
Si no aceleramos esperando que alguien nos pida parar.
No sabremos lo que es vivir.
Porque vivir es arriesgar.
Sentir miedo.
Aguantar.
Vivir es apostar todo en una partida, aun sabiendo que se puede perder.
Asi que, voy a vivir.
Aun sabiendo que no todo me saldrá bien.
Y apostaré por ti, hasta la última moneda.

sábado, 27 de febrero de 2016

Hoy es tu cumpleaños.
Las tartas y los tirones de oreja se han cambiado por flores y una familia separada.
Las cosas cada vez son más diferentes, aunque nadie lo note salvo yo.
Mi padre sigue echándote de menos y llorándote. Finge estar bien pero, a veces, no aguanta más.
Ya nadie aguanta.
Mi hermana también te recuerda, parece que está hecha de acero, pero este también se funde.
El dolor nos ha separado a todos, no nos reconocerías. Creen que por hablar por una red social todo se va a arreglar, que se preocupan por mandar un mensaje cada mes. Nosotros seguimos con la rutina, como cuando estabas. Pero yo me he cansado. No quiero más cumpleaños, no quiero crecer un año más sabiendo que tú no estarás a mi lado.
Porque fuiste, eres, porque tú eres, y siempre serás mi mejor regalo.
No es justo ver a tantos idiotas de turno junto a mi y tú tan lejos... sé que la vida es asi, pero me parece una auténtica gilipollez.
Va a venir un nuevo miembro de la familia, estoy segura de que te encantaría conocerle. Le hablaremos bien de ti. El hombre que sonreía aunque los problemas estuvieran ahogándole. El hombre que hacía bromas cuando llorabas y el que te abrazaba en todo momento. El hombre que te hacía gestos desde el otro lado de la mesa.
Le hablaré de la persona más buena que ha pisado la tierra, de la persona que tanto trabajó para sacar a su familia adelante.
Han talado tu árbol, aunque dejaron las raíces. ¡Qué metáfora de la vida!
Tus recuerdos siguen enterrados en mi jardín, el nogal sigue ahi como si tú estuvieras aqui.
Serás eterno, abuelo, jamás se me borrará tu recuerdo.
Tu manía de los dos besos.
El mismo plato para servirme las aceitunas, ¡qué tonteria! ¡pero de qué manera marcabas la diferencia!
Tus ganas de hacer cosas a todas horas.
Tus paseos con el perro.
Tus ganas de vivir.

Hoy te hemos llevado flores.
Hemos llevado rosas, sabemos que te encantan.
Hemos intentado hacerte el mejor regalo para que lo veas desde arriba.
Cuidame mucho, abuelo, te necesito más que nunca.

viernes, 19 de febrero de 2016

Abandona.
Tirate al suelo.
Grita que te das por vencido.
Si no te oyen,
grita más alto.
Saca bandera blanca.
Dejen de dispararle, han ganado.
Te hundes
y no hagas nada para salir a la superficie.
No quieres.
No le ayudes,
deja que me hunda.
Más, más hondo.
¿Sientes el peso tirandote más y más?
Responsabilidades me han dicho que se llaman.
Ignoralas.
Olvidalas.
Sumérgete.
Las obligaciones quieren que salgas,
no les des el gusto.
Esta noche es para ti,
hazte un ovillo,
llora.
Eso no te hace ser débil.
Eres valiente.
Los fuertes son los que lloran,
dan golpes en la pared
y salen a la calle.

Bien.

Empieza a nadar,
ya has tocado fondo,
toca subir hacia arriba.
Espérame en la cima.

domingo, 24 de enero de 2016

Eres más que tu talla

Ella no quería a nadie,
ni siquiera a sí misma.
Ella solo quería acabar con el dolor,
que tenía entre las costillas.

Solo quería que alguien la llamara bonita,
o la comparasen con la primavera
de Neruda.

Ella solo quería parecerse 
a las chicas de las revistas,
tan guapas y cuidadas.

Ella solo quería sentirse bien,
sentir su cuerpo como hogar,
no como cárcel.

Un día, se miró al espejo,
como acto de valentía.
Y solo vio odio,
dolor
y alguna que otra cicatriz.

Y entonces, harta de ello (y de ella)
cogió la pistola.
Y disparó.
"A mí ya no me jodes más" dijo, a su reflejo.


domingo, 17 de enero de 2016

Propósitos para empezar calendario

Mis propósitos para 2016 no son muchos y aún así puede que alguno se quede en el aire. Nunca he sido de esas que se proponen cambiar y lo consiguen, soy más de tirarme por la borda cuando veo el iceberg. Pienso "alguien te querrá tal y como eres" pero cuando eres un manojo de inseguridades, es difícil cumplirlo.
1.- Debo empezar a quererme más a mi de lo que le quiero a él.
2.- Se acabó tirar la toalla a no ser que sea para meterme bajo el agua.
3.- Tengo que hacer el curso de fotografía que llevo diciendo desde los 12 años.
4.- Tengo que hacer una fiesta por todo lo alto por mis 18.
5.- Tengo que viajar con Jessica.
6.-  Quiero ver mundo con mis padres.
7.- Debo empezar a plantearme eso de olvidarte.
8.- Quiero conocer gente nueva, enamorarme, vivir.
9.- Debo borrar todos los números de la gente que no aporta nada a mi vida y alejarlos de mi.
10.- Debo, tengo y quiero, ante todo, ser yo misma