No, no te he olvidado.
No olvido tu risa.
No olvido tu forma de alegrarte por todo.
No olvido cómo levantabas una ceja y la otra no.
No olvido cómo me guiñabas el ojo, porque era tu niña, y porque para ti era preciosa.
No olvido tu forma de hacer reir a todo el mundo.
No olvido cómo me aplaudias cuando te enseñaba lo que hacía en las clases de baile.
No olvido tu instinto protector.
No te olvido a ti antes de que esa enfermedad te cambiase, hiciera que te olvidaras de todo y acabase contigo.
No olvido las mañanas que me levantaba y te veia en el patio, con el perro.
No olvido tu pasión por los animales.
No olvido tu serie favorita que echaban todos los días antes de comer y las veces que yo la vi contigo.
No olvido cuando preguntabas a mi hermana que cuándo iba a ser médico.
No olvido cuando me animabas a ser policia.
No te olvido, abuelo, recuérdame tú a mi, por favor.
Este año me has visto caer, me has visto llorar, me has visto darme por vencida ante tantas injusticias provocadas por la vida.
Me has visto en mis peores momentos.
Pero tranquilo, me toca levantarme, alzar la cabeza y seguir pa'lante.
Recuerda que sigo siendo tu niña.
Recuerda que sigo siendo preciosa.
Recuerda a la niña que veía contigo Walker pensando que algún día ella sería tan fuerte como él.
Recuerda a la niña risueña con las ganas de comerse el mundo sin pensar que el mundo pudiera cambiar las tornas.
Recuérdame.
Recuerda que te quiero.
miércoles, 8 de junio de 2016
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)