Yo soy de esas personas que dejan pasar trenes pensando que el siguiente será mejor, que llegará pronto y conseguirá llegar a su destino.
La última vez que entré en un tren, alimentada por la locura y las ganas de nuevas experiencias, con destino a cualquier lado; acabé en las vias del tren sin fuerzas para un último asalto.
Ahora, estoy en el andén, esperando, dejando pasar trenes porque aún no estoy convencida de cuál es mi destino, cuál es mi línea. Porque a veces, no importa tanto el tren como la línea.
Si, soy chica de metáforas, quien habla de trenes habla de personas.
Personas que pasan por tu vida tan rápido que no te da tiempo a llegar a abrir las puertas.
Personas que las llevas tan dentro de ti que nunca llegas a la siguiente parada.
Personas por las que dejarías pasar todos los trenes del mundo solo por quedarte un minuto más hablando en el andén.
Personas, trenes, líneas, andenes, sentimientos... quien habla de metáforas habla de vida.