domingo, 27 de marzo de 2016

¿Qué se supone que se debe hacer cuando has perdido la fe en ti?
¿Cuando la vida que tenías perfectamente planificada, al detalle, se va destruyendo?
¿Cuando todos tus planes se tuercen y la única culpable eres tú?
¿Qué se supone que debo hacer?
¿Correr?
¿Sentarme y llorar?
Porque os juro que luchar más, no puedo.
¿Y cuando las personas que más te apoyaban dejan de tener confianza en ti, entonces qué haces?
Huyo, salgo corriendo intentando no arrasar todo a mi paso.
Aunque parece imposible.
Me largo, no tengo nada que perder (ya lo perdí todo)
¿Qué pasa cuándo la persona de la que estás enamorada te cuenta las aventuras que tiene con diferentes chicas y que ninguna eres tú?
¿Qué pasa cuando estás tan agotada, tan harta, de que todo te salga mal?
Y llega un momento del camino que de tanto correr, una se cansa. Y cae. Y se raspa las rodillas como cuando era pequeña, pero ahora sangran más.
Y me caigo.
Y lloro.
Y maldigo la suerte.

sábado, 19 de marzo de 2016

Los nervios han vuelto.
La piel de gallina y los pelos de punta.
Y mi miedo, con ellos.
No puedo permitirme más dolor.
Recuerdo la última vez que llegaste, me destrozaste el corazón y te fuiste.
Y vuelvo a sentir(te).
Como me erizas la piel con mirarme,
como me provocas una sonrisa cada vez que te ries,
como me miras a los ojos cuando ves que algo no está bien.
Vuelvo a sentir las manos temblando cada vez que te acercas.
Te siento.
Lo siento.
No puedo volver a enamorarme de ti, mi corazón me pide que no vuelvas.
Pero mi cuerpo se acerca a ti.
La razón me dice que pare.
No la escucho.
Te beso.
Estoy tan asustada. Pero tengo tantas ganas.
Necesito que me cojas de la mano y me digas lo que necesito oir.
"Te quiero, no pienso dejarte ir"
Necesito que me beses
o me alejes.
Déjame antes de que mi corazón se ilusione con tu vuelta, te dé la llave y vuelvas a poner patas arriba mi vida.
Necesito que te acerques y me digas qué hacer.
Si cogemos el siguiente tren y nos perdemos, o lo dejo ir, contigo dentro.