Todo el mundo tiene miedo.
Miedo a las arañas, a los bichos, a los murciélagos.
Miedo de los animales, en general.
Miedo a las personas, a la oscuridad y las calles abandonadas.
Miedo a sentir, "no, no puedo seguir hablando contigo porque tengo miedo de pillarme".
Miedo a no tener sentimientos, miedo al miedo.
Yo tenía miedo a que me hicieran daño, ¿y quién no? El dolor es una parte más de la vida pero, joder, qué putada. Pero ¿cómo puedes vivir con una coraza irrompible para que nadie hiera tu pequeño corazón de hierro?
Se le tiene miedo al miedo, pero ¿quién no siente miedo?
El miedo es irracional y, a veces, una excusa tras la cual podemos escondernos.
Dime, ¿a quién no hiciste daño tú, ojos tristes? ¿nunca sentiste dolor, pequeño?
Hacemos y nos hacen daño, es un hecho natural de la vida. A veces, será sin querer y otras... bueno, de las otras se encargará el karma. Pero basta.
No culpes al miedo porque no temes que te hagan daño. No quieres intentarlo porque no quieres que salga mal.
No culpes al miedo porque tienes "miedo de pillarte". La última vez te rompieron el corazón y no quieres que te quiten las tiritas que tanto te costó poner.
No culpes al miedo de aquello que, realmente, no quieres afrontar.
Basta.
Recuerda: "Si no arriesgas, no pierdes; pero tampoco ganas."
domingo, 23 de junio de 2019
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