sábado, 26 de diciembre de 2015

Las sonrisas involuntarias. Las mariposas deseando salir del capullo, produciendo que el corazón me vaya a más de mil por hora. El temblor de las manos, frías, buscando las tuyas para resguardarse.
Has vuelto, y tu torbellino de emociones volvió contigo.
Has vuelto y, por favor, miénteme diciendo que es para quedarte
Miénteme diciendo que pasearemos por el centro y que en un despieste, me besarás como el Principe a la Bella Durmiente.
Engañame diciendo que me cogerás de la mano porque habrá mucha gente y no quieres que me aleje ni un centímetro de ti.
Convénceme de que en cualquier momento, vendrás a buscarme con el coche y me llevarás a Barcelona, París o Galicia, porque sabes que me encantan los viajes de imprevisto.
Invéntate que haremos poesia en cada uno de los hoteles en los que paremos.
Por favor, miénteme, y cuando acabes, recuerda lo que todos dicen:
El mundo es
                           una gran mentira.