domingo, 27 de marzo de 2016

¿Qué se supone que se debe hacer cuando has perdido la fe en ti?
¿Cuando la vida que tenías perfectamente planificada, al detalle, se va destruyendo?
¿Cuando todos tus planes se tuercen y la única culpable eres tú?
¿Qué se supone que debo hacer?
¿Correr?
¿Sentarme y llorar?
Porque os juro que luchar más, no puedo.
¿Y cuando las personas que más te apoyaban dejan de tener confianza en ti, entonces qué haces?
Huyo, salgo corriendo intentando no arrasar todo a mi paso.
Aunque parece imposible.
Me largo, no tengo nada que perder (ya lo perdí todo)
¿Qué pasa cuándo la persona de la que estás enamorada te cuenta las aventuras que tiene con diferentes chicas y que ninguna eres tú?
¿Qué pasa cuando estás tan agotada, tan harta, de que todo te salga mal?
Y llega un momento del camino que de tanto correr, una se cansa. Y cae. Y se raspa las rodillas como cuando era pequeña, pero ahora sangran más.
Y me caigo.
Y lloro.
Y maldigo la suerte.

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