Hoy es tu cumpleaños.
Las tartas y los tirones de oreja se han cambiado por flores y una familia separada.
Las cosas cada vez son más diferentes, aunque nadie lo note salvo yo.
Mi padre sigue echándote de menos y llorándote. Finge estar bien pero, a veces, no aguanta más.
Ya nadie aguanta.
Mi hermana también te recuerda, parece que está hecha de acero, pero este también se funde.
El dolor nos ha separado a todos, no nos reconocerías. Creen que por hablar por una red social todo se va a arreglar, que se preocupan por mandar un mensaje cada mes. Nosotros seguimos con la rutina, como cuando estabas. Pero yo me he cansado. No quiero más cumpleaños, no quiero crecer un año más sabiendo que tú no estarás a mi lado.
Porque fuiste, eres, porque tú eres, y siempre serás mi mejor regalo.
No es justo ver a tantos idiotas de turno junto a mi y tú tan lejos... sé que la vida es asi, pero me parece una auténtica gilipollez.
Va a venir un nuevo miembro de la familia, estoy segura de que te encantaría conocerle. Le hablaremos bien de ti. El hombre que sonreía aunque los problemas estuvieran ahogándole. El hombre que hacía bromas cuando llorabas y el que te abrazaba en todo momento. El hombre que te hacía gestos desde el otro lado de la mesa.
Le hablaré de la persona más buena que ha pisado la tierra, de la persona que tanto trabajó para sacar a su familia adelante.
Han talado tu árbol, aunque dejaron las raíces. ¡Qué metáfora de la vida!
Tus recuerdos siguen enterrados en mi jardín, el nogal sigue ahi como si tú estuvieras aqui.
Serás eterno, abuelo, jamás se me borrará tu recuerdo.
Tu manía de los dos besos.
El mismo plato para servirme las aceitunas, ¡qué tonteria! ¡pero de qué manera marcabas la diferencia!
Tus ganas de hacer cosas a todas horas.
Tus paseos con el perro.
Tus ganas de vivir.
Hoy te hemos llevado flores.
Hemos llevado rosas, sabemos que te encantan.
Hemos intentado hacerte el mejor regalo para que lo veas desde arriba.
Cuidame mucho, abuelo, te necesito más que nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario