No sé pasar un día sin beber café.
No sé no contagiarme la risa cuando oigo a un niño reir.
No sé planchar.
No sé cuál es la mejor televisión del mercado, ni el mejor móvil, ni ordenador.
No sé nada de tecnología.
No sé dejar de sonreir cuando me han dicho una buena noticia.
No sé bailar.
No sé salir bien en las fotos.
No sé cantar.
No sé dejar de ser ridícula cuando salgo con mis amigas.
No sé ver una película de miedo sin agarrar de la mano a alguien.
No sé discutir.
No sé seguir las modas.
No sé nada de derecho.
No sé estudiar.
No sé ligar en una discoteca.
No sé cómo no pasarse con las copas.
No sé olvidar momentos (o personas) que durante un tiempo me hicieron feliz.
No sé escuchar una canción pegadiza y no tararearla.
No sé aprender a quererme.
No sé no mirar los labios cuando tengo ganas de besarlos.
No sé besar.
No sé salir de casa sin colonia.
No sé entrarle a un chico.
No sé mentir.
No sé exteriorizar mis sentimientos.
No sé demasiadas cosas sobre mi vida.
Pero por ti...
lo aprendería todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario