Me encanta la vida, tengo unas ganas de vivir que no me caben en el pecho.
Intento ser feliz a pesar de ser tan sentimental y sentir el doble, tanto lo bueno como lo malo.
No me van los rollos de una noche, ni los "hoy te beso, pero mañana no te conozco".
Me encanta ponerme romántica por las noches y decir al chico que hipotéticamente me gusta todas las virtudes que le encuentro. Me encanta acariciarle el pelo mientras duerme apoyado en mis piernas y darle un beso para despertarle. Odio ser empalagosa, pero me encanta el amor. Me encanta besar y reir en mitad de un beso. Me gusta acariciarle la cara y seguidamente besarla. Que soy romántica, sentimental, "ñoña" y ojalá encontrar a alguien que sea igual.
Me encanta la compañía de alguien especial.
Me gusta idealizar planes y hacerlos realidad en un ataque de locura.
Me gustan, adoro, los recitales de poesía.
Me gustan los paseos por Madrid.
Me gustan los atardeceres.
Me gusta reir.
Y tal vez, mi forma de vivir la vida al máximo no coincida contigo. Que a mi no me hace falta enrollarme con 100 chicos para sentir que vivo la vida, no me hace falta pasar de todo, no me hace falta salir en cada fiesta que haya, no me hace falta beber, no me hace falta salir todos y cada uno de los días de la semana. Vivo la vida al máximo porque disfruto lo que hago, porque amo quien soy. Amo buscar a alguien especial, amo equivocarme, amo salir con mis amigos y poder ir de fiesta o sentarnos en un parque a comer y leer poesía, amo ser diferente, amo ser yo.
Y, por ti, estuve apunto de cambiar.
Deseé sentir de otra manera para que me quisieras, para ser tu "tipo ideal".
Pero se acabó, esta soy yo.
La chica romántica, la chica loca, la chica fiestera, la chica poeta, yo.
domingo, 2 de octubre de 2016
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