jueves, 29 de diciembre de 2016

Querida yo del futuro.

Aqui acaba un año más, quién diría que este año me habría hecho aprender tanto. Espero que todo lo aprendido te haya ayudado en el futuro.
Espero que hayas alcanzado tu sueño y te hayas propuesto una nueva meta.
Espero que te hayas enamorado una y mil veces y arrepentido de haberlo hecho novecientas, porque en eso consiste, caer hasta encontrar a alguien que te cure las heridas. Y , también, espero que te acuerdes de cada uno de ellos porque el olvido no es la solución.
Espero que hayas dejado de ser tan borde y hayas empezado a sonreir ante tanta mierda.
Espero que te sobre amor propio, que te quieras y que seas más tuya que nunca.
Espero que te hayan dejado de importar todos los comentarios absurdos que la gente te diga.
Espero que estés trabajando, feliz, que te guste lo que hagas, que ayudes a gente.
No te olvides de ayudar a papá y mamá, ellos estuvieron ahi cuando estuvimos enfermas, debemos devolverselo cuando nos necesiten.
Espero que sigas yendo de compras con Marta, que os hagáis regalos y sigais hablando con la misma confianza que ahora.
Querida yo del futuro... no cambies, mejora.
Eres preciosa, si nadie te lo dice, dilo tú misma: soy preciosa.
Suerte, nos veremos pronto.

martes, 29 de noviembre de 2016

No sé pasar un día sin beber café.
No sé no contagiarme la risa cuando oigo a un niño reir.
No sé planchar.
No sé cuál es la mejor televisión del mercado, ni el mejor móvil, ni ordenador.
No sé nada de tecnología.
No sé dejar de sonreir cuando me han dicho una buena noticia.
No sé bailar.
No sé salir bien en las fotos.
No sé cantar.
No sé dejar de ser ridícula cuando salgo con mis amigas.
No sé ver una película de miedo sin agarrar de la mano a alguien.
No sé discutir.
No sé seguir las modas.
No sé nada de derecho.
No sé estudiar.
No sé ligar en una discoteca.
No sé cómo no pasarse con las copas.
No sé olvidar momentos (o personas) que durante un tiempo me hicieron feliz.
No sé escuchar una canción pegadiza y no tararearla.
No sé aprender a quererme.
No sé no mirar los labios cuando tengo ganas de besarlos.
No sé besar.
No sé salir de casa sin colonia.
No sé entrarle a un chico.
No sé mentir.
No sé exteriorizar mis sentimientos.
No sé demasiadas cosas sobre mi vida.

Pero por ti...
                            lo aprendería todo.

martes, 15 de noviembre de 2016

Yo nunca he sabido escribir.
He vomitado sentimientos en forma de versos,
buscando un mínimo de cordura
que yo no poseo.
Tampoco he aprendido a vivir,
a vivir en brazos ajenos,
ni a llamarlos 'hogar'.

Hay muchas cosas que se me pasan por alto,
como la sonrisa de ese chico de la cafeteria,
mientras yo pensaba en ti,
o la mirada de mi amiga diciendome
'eh, esta es tu noche, sácale a bailar'.

Aun me queda mucho por conocer,
por conocerme,
por conocerte.
Saber si eres de los que sonrie en mitad de un beso
o de los que mira a los ojos
segundos después de darlo.
O de esos que besan con los ojos abiertos y el corazón cerrado.

Si eres de los que rien cuando recuerda la noche más ridícula de su vida.

O si eres, como yo, de los que se quedan mirando a un punto fijo,
soñando con los ojos abiertos.
Nos llaman utópicos,
pero prefiero soñadores.

No sé cómo elegir el camino correcto,
no sé cómo escribir,
no sé cómo es vivir,
no sé cómo eres, ni sé cómo soy.

Pero a esta locura de versos,
palabras, sílabas o sonidos,
los he llamado vida,
porque es lo más cercano que voy a estar de saberlo.

martes, 1 de noviembre de 2016

Todo son risas hasta que ves como le agarran el culo de la misma forma que lo hacías tú.

Todo son risas hasta que te das cuenta de como le cogen la cara para, seguidamente, guiarla hacia el pelo y darle un abrazo de esos que nunca acaban,
de esos que reconstruyen Roma
y las ruinas del pecho.

Todo son risas hasta que le ves sonriendo por una de sus bromas,
y nadie sabe que, en realidad, sonrie observando su boca,
sus comisuras giradas hacia arriba que le contagian las ganas de vivir.

Todo son risas hasta que le ves mirarla con la misma ilusión
que un niño mira a su madre después de la guardería.

Todo son risas hasta que le ves feliz con 'otra'.

Todo son risas hasta que te das cuenta de que ya no tienes cabida en su vida,
que la ha reconstruido
cuando tú aún te estás levantando.

Todo son risas hasta que te das cuenta de que ya te ha olvidado,
que debes apagar la luz, cerrar la puerta y lanzar la llave por el puente.
Debes abandonar el campo de batalla,
con el único pensamiento:
"sigue adelante".

sábado, 15 de octubre de 2016

Nos equivocamos desde el primer beso
y, aún asi, luchamos por un segundo.
Nos desnudamos a contrarreloj,
como si el tiempo fuese nuestra pareja,
esperándonos en casa
y nosotros amantes del amor expréss,
enloqueciendo en un motel.
Tú deseoso de quitarme el vestido.
Yo deseante de desnudarte el alma.
Nosotros tan guitarristas en espaldas ajenas tocándolas al ritmo de un blues.

Pero todo esto, ya no es más que un recuerdo melancólico,
convertido en un frío personificado.
Nosotros que éramos tan cuerdos sin querer ataduras, o eso se suponía.
Acabamos: yo queriendo anclarme a tu figura,
mientras tú te anclabas a bares y discotecas.
Ambos acabamos enganchados.
Yo a tu recuerdo.
Tú a los culos de todas las tías que pasaban por tu lado.

Y aunque aún no le hemos puesto punto y final, cariño, te digo adiós.
Adiós, porque yo no soy una más,
yo no soy como las chicas del bar.
Adiós, ojalá no vuelvas
si no es para quedarte.

domingo, 2 de octubre de 2016


Me encanta la vida, tengo unas ganas de vivir que no me caben en el pecho.
Intento ser feliz a pesar de ser tan sentimental y sentir el doble, tanto lo bueno como lo malo.
No me van los rollos de una noche, ni los "hoy te beso, pero mañana no te conozco".
Me encanta ponerme romántica por las noches y decir al chico que hipotéticamente me gusta todas las virtudes que le encuentro. Me encanta acariciarle el pelo mientras duerme apoyado en mis piernas y darle un beso para despertarle. Odio ser empalagosa, pero me encanta el amor. Me encanta besar y reir en mitad de un beso. Me gusta acariciarle la cara y seguidamente besarla. Que soy romántica, sentimental, "ñoña" y ojalá encontrar a alguien que sea igual.
Me encanta la compañía de alguien especial.
Me gusta idealizar planes y hacerlos realidad en un ataque de locura.
Me gustan, adoro, los recitales de poesía.
Me gustan los paseos por Madrid.
Me gustan los atardeceres.
Me gusta reir.
Y tal vez, mi forma de vivir la vida al máximo no coincida contigo. Que a mi no me hace falta enrollarme con 100 chicos para sentir que vivo la vida, no me hace falta pasar de todo, no me hace falta salir en cada fiesta que haya, no me hace falta beber, no me hace falta salir todos y cada uno de los días de la semana. Vivo la vida al máximo porque disfruto lo que hago, porque amo quien soy. Amo buscar a alguien especial, amo equivocarme, amo salir con mis amigos y poder ir de fiesta o sentarnos en un parque a comer y leer poesía, amo ser diferente, amo ser yo.
Y, por ti, estuve apunto de cambiar.
Deseé sentir de otra manera para que me quisieras, para ser tu "tipo ideal".
Pero se acabó, esta soy yo.
La chica romántica, la chica loca, la chica fiestera, la chica poeta, yo.

lunes, 26 de septiembre de 2016


He visto a un suicida prendado de un puente aunque este fuera su perdición.
He contemplado personas enamoradas de la muerte.
He visto personas encandiladas por pastillas solo por sentir un mínimo de felicidad que les haga desprenderse de la realidad.
He conocido personas que se venden por el simple y mero hecho de que la vida no la trata como debería.
He visto personas que matarían por un simple grano de arroz y, también, a gente alzando la vista por creerse 'superior'.
He tratado con personas que se quejaban por no tener un bien material, sin darse cuenta de que les faltaba un valor moral más importante.
He visto a gente creyendo en el amor de una noche en un bar mientras su pareja les espera en casa.
He conocido la realidad.
La realidad de una guerra cuyos sobrevivientes los matamos con indiferencia.
He conocido la realidad y ahora entiendo por qué hay tanto soñador que se tapa los ojos.
Cómo no lo van a hacer si hay gente que se queja porque su tecnología es la penúltima del mercado mientras niega una pequeña ayuda a las personas más humildes.
Cómo no lo van a hacer si han visto una frontera cerrada que no ayuda a personas que huyen de la guerra.
Cómo no lo van a hacer si a diario ven que es más importante una religión, una raza o un partido político que una persona en sí. Con defectos y virtudes.
Cómo no lo van a hacer si ahora la educación se basa en un sistema donde no importa aprender, importa aprobar, sacar un número mayor a 5.
He conocido la realidad y no me puedo asquear más de lo que hemos conseguido. Todos y cada uno de nosotros.
Por no poner nuestro grano de arena, por no prestar una mano por miedo a que nos cojan el brazo.
Pues yo, amigos, estoy cansada.
Toma mi mano si necesitas ayuda.
Toma toda mi comida si necesitas comer.
Toma toda mi agua si necesitas beber.
Toma toda mi ayuda si quieres aprender.
Te lo ofrezco todo.
Te ofrezco mi grano de arena.