Soy un desastre.
Sé que siempre empiezo mis escritos diciendo lo mismo, pero es la realidad.
Soy la indecisión en persona,
soy una hecatombe.
Soy un terremoto,
un desastre natural.
Quiero más de lo que me quiero a mi y, aun así, siempre espero salir bien parada.
Mi corazón está ya harto de recibir tantos golpes. Porque sí, aunque no lo parezca. Lo tengo, lo juro. Pero prefiero mostrar lo contrario.
Quiero parecer valiente,
fuerte,
luchadora
aunque todo sea mentira.
Prefiero guardármelo todo dentro y alejar a los demás para no hacer daño.
Puedo tener pistola en mano,
que me acabaré disparando.
Y siempre acabo acertando,
donde más duele.
domingo, 7 de enero de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario