domingo, 27 de agosto de 2017

Noto tu mano acariciando mis costillas,
sintiéndo poco a poco como me erizas la piel.
Noto tu boca en mi cuello,
como el vampiro buscando la carótida de su próxima víctima,
apasionados besos y delicados mordiscos.
Noto tus ojos mirándome fijamente como si intentases memorizar cada parte de mi cuerpo,
por si algún día te despiertas y no estoy en tu cama.
Noto tu mano bajándo lentamente por mi torso,
provocando los gemidos más sinceros en boca de una mujer.
Me provocas,
me activas.
Me besas la cara,
la boca,
recorres la linea de lunares de mis claviculas,
me besas el estómago,
el ombligo.
Y clavas tu bandera en la cúspide de mi placer.
Es entonces cuando me sujetas el pelo y mis uñas se convierten en garras por la pendiente de tu espalda.
Gritamos.
Gemimos.
Corremos  (nos corremos).
Nos falta el aire y nos sobra fuego.
Acaricias mi piel expectante de ti,
recorriendo con las yemas de tus dedos mis temblorosas piernas,
haciendo que me crezcan las ganas de invadirte,
de quererte.

miércoles, 12 de julio de 2017

¿No has sentido nunca la necesidad de salir huyendo?
De correr y no parar, de no saber a dónde estás yendo y seguir corriendo. De dejarte guiar por las notas que suenan en tus cascos. De hacer noche en el aeropuerto y coger el primer avión de la mañana. De no saber dónde estarás cuando despiertes, ni saber dónde dormirás por la noche.
¿Nunca has sentido la ardiente llamada de la vida piendo que dejes las responsabilidades y hagas lo que TÚ quieras?
Algo que nunca has hecho porque estabas demasiadx ocupadx intentando ser perfectx, intentando estar ahi siempre que alguien te necesitara.
¿Alguna vez lo has sentido?
Ve.
Hazlo realidad.
Que les den.

martes, 23 de mayo de 2017

Tengo piel.
Kilómetros y kilómetros de piel.
Piel que echa en falta el contacto con otra igual a ella.
Necesitada de caricias que, a veces, ella misma se proporciona.
Echando de menos, cuando no debe, la sinfonía de gemidos que provocabamos en la cama.

Tengo piel.
Actuando como capa invisible que protege cada rincón de mi cuerpo.
Es a la vez muralla protectora de sentimientos.
De miedos.
De ilusiones.
De decepciones.

Tengo piel, heridas y cicatrices.
Algunas provocadas por mi misma.
Otras debidas a todo aquello que dicen,
y que duele.

Tengo piel,
frágil como el cristal
y fácil de herir.

En ocasiones, la cubro con suaves sedas o bonitos encajes,
otras, en cambio, dejo mostrar todas mis revoluciones.
Metafórica y literalmente.

He de confesarme,
como pecador en la iglesia,
y decirte o declararte
que me encanta que desnudes mis inseguridades
y me hagas sentir cómoda con ellas,
porque sabes que ya son parte de mi.
Me encanta, también, que beses mi tristeza,
porque comprendes que todo el mundo tiene un día malo.

Tengo piel,
convertible en lienzo en días de lluvias
y en poema, los buenos días.

Tengo piel.
Y ganas de que la fundas con la tuya.

Inspirada en Hannah Baker (13 reasons why)

martes, 2 de mayo de 2017

Querida yo a los 12:

Mira, la vida no va a ser fácil, vas a querer tirar la toalla, vas a querer darte por vencida y salir corriendo.
No lo hagas.
Solo tú saldrás perdiendo con ese trato.
Sé orgullosa, pero piérdelo por las personas que realmente te importan.
No pierdas a tu mejor amigo, le echarás de menos.
No vayas por el camino fácil, al final, todos tienen obstaculos.
Quiérete, no dejes que la gente te diga lo que debes hacer. Haz lo que TÚ quieras.
Dí lo que sientes, no te quedes con la duda, no vivas con un constante '¿y si...?'.
Estudia, estudia mucho. Conseguirás grandes cosas si lo haces, recuerda que nadie te va a regalar nada en esta vida, tendrás que alcanzarlo tú. Sin ayuda. Recuérdalo.
Lucha por tu meta, pero no te obsesiones con ello, si no lo consigues a la primera, tendrás más oportunidades.
No te quedes anclada en el pasado, no vivas pensando que solo le vas a querer a él. Recuerda que si se enamoró de ti, otros podrán hacerlo.
Mirate al espejo, deja de lado los complejos, mirate y dí que eres preciosa, porque lo eres.
Eres guapa, lista e importante, eres la protagonista de tu historia.
No dejes que otros te pisen. No te hieras a ti misma, tu cuerpo es tu hogar , no tu cárcel. Recuérdalo.
Vas a ser incomprendida por mucho tiempo, no pasa nada, eres diferente y eso te hace especial, encontrarás a personas que te entiendan y sean igual, solo date tiempo.
Ah, y sé tu misma, con tu personalidad, tus más y tus menos. No cambies por nadie.
Querida yo a los 12, bienvenida a este teatro vacío al que algunos poetas llaman vida. Agarrate fuerte, porque vienen tiempos difíciles.

lunes, 24 de abril de 2017

"Suerte en la vida, ojalá te vaya bien"
Sin mi.
Sin mi desastre.
Porque soy una jodida bomba apunto de detonar y no puedo permitirme más heridos que yo misma.

"Ojalá encuentres a alguien que sepa lo que quieres"
Ojalá no se parezca a mi.
Que no la frenen los miedos e inseguridades.
El miedo a que le hagan daño (y hacerlo).
El miedo a la rutina y su ruptura.
La inseguridad en si misma.
¿Y si no soy suficiente para él?
                               ¿Por qué yo pudiendo estar con otra?
        ¿Soy realmente lo bastante buena?

Hay tantos pensamientos en mi cabeza,
que desearía poder ordenarlos como quien escribe una lista de la compra.
Pero para ello tendría que tener lógica y eso es pedirle demasiado a una cuerda floja.
Que ya sabes que las ataduras no son lo mio,
que prefiero no tener pájaro en mano y ver volar a los ciento y uno.

Sé que me odias,
que aún te duelo,
pero recuerda que esto lo hice por ti.

Asi que, solo espero que encuentres lo que estás buscando.
               Espero que me encuentres, estaré en el bar de siempre.

martes, 11 de abril de 2017

No espero que lo entiendas.
No quiero que lo entiendas.
Soy un desastre,
por muy pesimista que suene,
soy un desastre en todo lo relacionado con querer,
con sonreir teniendo como motivo un nombre,
con el compromiso.

Soy indecisa y tengo miedo.

Miedo a volver con el corazón hecho pedazos.
Miedo a caer por el precipicio de tus brazos.
Miedo a no saber sobrevivir después.
Miedo al frío cuando estás acostumbrada al calor.
Tengo miedo a la costumbre y a la ruina que supone perderla.
Miedo de ti.

De ti sin mi.

De mi sin ti.

miércoles, 25 de enero de 2017

Yo soy de esas personas que dejan pasar trenes pensando que el siguiente será mejor, que llegará pronto y conseguirá llegar a su destino.

La última vez que entré en un tren, alimentada por la locura y las ganas de nuevas experiencias, con destino a cualquier lado; acabé en las vias del tren sin fuerzas para un último asalto.

Ahora, estoy en el andén, esperando, dejando pasar trenes porque aún no estoy convencida de cuál es mi destino, cuál es mi línea. Porque a veces, no importa tanto el tren como la línea.

Si, soy chica de metáforas, quien habla de trenes habla de personas.

Personas que pasan por tu vida tan rápido que no te da tiempo a llegar a abrir las puertas.
Personas que las llevas tan dentro de ti que nunca llegas a la siguiente parada.
Personas por las que dejarías pasar todos los trenes del mundo solo por quedarte un minuto más hablando en el andén.

Personas, trenes, líneas, andenes, sentimientos... quien habla de metáforas habla de vida.