jueves, 4 de junio de 2015

Ayer recogí los trocitos que quedaron
de cuando me rompí.
Como una botella.
Como un espejo asustado de su reflejo.
Hoy, los uní a los que quedaban adheridos a mi cuerpo,
cortando,
sangrando.
Me he dado cuenta de lo rota que he estado siempre.
Y ahora, no soy capaz de pegar los trozos,
están tan desgastados,
tan cansados.
Se me nota en las ojeras
y en la forma de caminar,
que ya no soy feliz.
Que no he vuelto a ser yo.
Que no me he vuelto a unir.
Se me nota en las veces que cruzo cabizbaja,
cual kamikaze,
los semáforos en rojo.
Como un suicida yendo a visitar a su puente amado.
Que he perdido el sentido
de la orientación,
de la vida,
de mi misma.
Y basta, saco la bandera blanca.
No vuelvo a coser los rotos,
pues de nada me sirve,
si me vuelves a abrir las heridas.
Y me rindo, tirando la toalla en el suelo de tu cuarto

lunes, 1 de junio de 2015

Preguntas sin respuestas.
Lágrimas sin destinatario ni sello.
Sonrisas rotas y risas imaginarias.
La pregunta de '¿acaso pertezco a algún sitio?'
La caricia de un desamor.
El vals que bailaron juntos la muerte y el dolor.
El gusano que soñaba con ser flor.
El abismo oscuro, tenebroso.
Y vacío.
Un vacío que nadie llena.

jueves, 30 de abril de 2015

Quizás en algún momento llegues a reconocer que jamás me olvidaste.
Tal vez en algún momento yo te reconozca que de alguna manera me dejaste marcada.
Lo que ll(amabamos) "amor" ahora son cicatrices y heridas abiertas.
Porque puestos a ser sinceros, siempre jugamos con fuego, con una pistola que sujetabas a la vez que yo apretaba el gatillo, y aparecían los recuerdos, y dolían, como balas.
Y, también, tengo que decirte que el otro día iba tan ocupada pensando(te) que se me olvidó coordinar los pies y caí.
Caí al abismo que en tus ojos yo veía.
Y, joder, ahora estoy escribiendo(te) para decir(te) que he estado jugando con otros, pero que ninguno se parece a ti.
Pero te juro que te he olvidado.
Y te juro que miento.

No es la chica de tus sueños, ni mucho menos.
No es la chica perfecta, ni la chica a la que envidian cada vez que la ven pasar.
No es la chica de la que un chico malo se enamora.
Ni ningún ejemplo a seguir.
Es la chica que sigue emocionandose cuando ve su película favorita.
La chica que siempre miente a sus amigas cuando les dice que no está llorando y en realidad se duerme con la almohada empapada.
La chica que no se atreve a dormir con la persiana bajada.
La chica que da conciertos bajo la ducha.
La chica que aún no ha aprendido a no ilusionarse.
La chica que odia hablar de su  futuro.
La chica que adora dormir con su perro a los pies.
La chica a la que le encantan las conversaciones sinceras hasta altas horas de la madrugada.
Es la chica invisible para todos.
Ella es la chica solitaria, rota y vacía, que muere de ganas de un abrazo que haga
que todo
se recomponga.

El amor es simple, somos nosotros quienes lo complicamos.
El amor es perder la cabeza y hacer que el tiempo sea un término relativo, cuando estás con la persona amada las horas se convierten en segundos y cuando esta se va los minutos se convierten en semanas.
Convertimos el amor en un quebradero de cabeza, pensando si la flecha de Cúpido habrá llegado a la persona adecuada y preocupándonos más de estar seguros que esa es la persona que amamos que de amarla.
El amor, no es algo que se encuentre a la primera, a veces Cupido lanza la flecha a la persona equivocada.
A veces, somos nosotros quienes nos tapamos los ojos, no vemos lo que tenemos delante y nos empeñamos en mirar al suelo.
Tal vez, el amor huya de nosotros porque le hemos tratado tan mal que se ha rendido.
Se tienen que besar muchas ranas para conseguir el principe.

Llevo tanto tiempo buscando las palabras adecuadas para decirte, que me parecen pocas las que hay en el diccionario.
Llevo tanto tiempo queriendo decirte lo mucho que te quiero que ya ni me lo creo, pero que, a la vez, llevas tanto tiempo doliendo que una parte de mi ha dejado de sentir.
Llevo tanto tiempo intentando decirte todo esto, intentandote decir que estoy segura de que si lo hubieramos intentado, habría salido bien.
Llevo tanto tiempo atrapada en el espacio-tiempo de aquella sonrisa, cuando jugabamos a querernos.
Llevo tanto tiempo intentando darle sentido a los textos, a mi vida, sin saber que el sentido a todo se lo dabas tú.
Llevo tanto tiempo buscando las palabras, que cuando las encuentre, no te encontraré a ti.

miércoles, 29 de abril de 2015

Soy un completo y absoluto desastre.
Y tú, estás loco, por querer intentarlo.
Por querer quererme.
Por intentar que sonria.
Por conseguirlo.
Estás loco de remate por no apartarte de mi cuando me han dado una buena noticia y por abrazarme cuando me han dado una mala.
Por intentar entender mi caos, mi desorden.
Y por intentar ordenarlo, sin saber que ya he encontrado mi guía, que he encontrado mi norte, mi sur, mi este y oeste.
Que te he encontrado a ti, cuando más perdida estaba.
Que eres mi brujula.
Y me asusta.