No lo comprendes.
Que yo antes encontraba amantes en cada discoteca,
que no necesitaba a nadie esperandome en la puerta.
Que bebía,
fumaba,
vivía
por mi,
sin preocuparme de nadie.
No comprendes...
Que llegaste tú y ahora siento que tengo alguien esperandome en mi cama y no quiero salir de ella.
No comprendes...
que yo nunca he abierto las puertas de mi vida
y, mucho menos, habia dejado entrar.
Que nadie habia visto mis sentimientos tan de cerca,
que no me han visto llorar, reir, ilusionarme y pegarme la hostia.
No comprendes... que llegaste tú.
Que deshiciste mis esquemas,
que atravesaste mis muros.
Que no habia sido capaz de quitarme la ropa delante de nadie
y tú...
me acariciaste y besaste mis heridas cuando te enseñé por primera vez mi cuerpo desnudo, mi alma.
No lo comprendes...
que desde entonces solo quiero amanecer acariciando el braille de tu piel de gallina.
Que no lo comprendes...
que conseguiste verme cuando era invisible
y me hiciste sentir viva cuando estaba muerta.
No lo comprendes...
Y yo tampoco.
Que lo nuestro no es amor,
ni amistad...
lo nuestro es un jodido tiovivo
y nosotros, estúpidos niños, esperando ver
quién coño cae antes.
miércoles, 11 de octubre de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario